«Aunque ambos individuos se encuentran en buen estado de salud y no manifiestan síntomas asociados al hantavirus, debido al contexto del navío, estamos ejecutando un monitoreo epidemiológico que contempla pruebas de detección del virus», aclaró la entidad sanitaria.
La institución reafirmó su compromiso de mantener a la población informada sobre cualquier avance relevante, recordando además que la normativa vigente prohíbe la divulgación de datos personales o clínicos de quienes están bajo vigilancia epidemiológica.
Este anuncio coincide con la aclaración del gobierno chileno, que descartó que los afectados hayan contraído la enfermedad dentro del territorio nacional, ya que su tránsito por el país ocurrió fuera del periodo de incubación del virus.
De acuerdo con los informes oficiales, la pareja de origen holandés que perdió la vida a causa de la infección recorrió la Patagonia antes de embarcarse. Registros del Ministerio de Salud argentino indican que los turistas ingresaron a Chile el 7 de enero, permaneciendo allí durante 24 días antes de dirigirse a la provincia de Neuquén.
La variante Andes, identificada como una de las cepas más peligrosas y la única capaz de transmitirse entre humanos, es la predominante en Chile y Argentina, siendo la responsable del brote en el crucero MV Hondius.
La embarcación zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con un total de 147 personas a bordo, incluyendo 88 pasajeros y 59 tripulantes, realizando escalas en la Antártida y diversas islas del Atlántico Sur.
El virus es propagado principalmente por el ratón de cola larga, roedor que habita en los bosques templados del sur de Chile y Argentina. La transmisión hacia los humanos ocurre mediante la inhalación de partículas virales presentes en la orina, heces o saliva de los animales infectados, lo cual puede derivar en complicaciones cardiorrespiratorias severas.
En Chile, donde el hantavirus es una enfermedad endémica, se han confirmado al menos 39 casos en lo que va de año, con trece decesos registrados. Esto representa una tasa de letalidad del 33%, evidenciando un incremento respecto a las cifras observadas en 2024 y 2025. Según los datos oficiales, el último caso documentado de contagio entre personas en el país se remonta al año 2019.