Un trágico desenlace puso fin a la búsqueda de dos ciudadanos que permanecían desaparecidos en el estado Táchira. Los cuerpos sin vida de Marino Eduardo Quiroz Méndez, de 68 años, y su hijo, William Eduardo Quiroz González, de 25 años, fueron ubicados en las riberas de la quebrada La García.

El hallazgo ocurrió en el municipio Andrés Bello, específicamente en el sector San Rafael de Cordero. Debido a la complejidad del terreno, que dificultaba el acceso, fue necesaria la intervención de funcionarios de Protección Civil para las labores de recuperación de los restos.
Posteriormente, comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) procedieron con el levantamiento de los cadáveres, los cuales fueron trasladados a la morgue de San Cristóbal para los exámenes forenses de rigor.
Una comunidad en duelo
Las víctimas eran ampliamente conocidas en la zona alta de la entidad andina por su labor en el gremio de transporte. El padre, Marino Quiroz, se desempeñaba en una línea de transporte interurbano donde también trabajaba su hijo, William. La noticia ha generado un profundo pesar entre sus compañeros de labores y los habitantes de la región.
Hasta el momento, los organismos de seguridad no han descartado ninguna línea de investigación y mantienen las averiguaciones abiertas para determinar con exactitud qué ocurrió en este lamentable suceso.