Wright detalló que la extracción de crudo en Venezuela ha superado la barrera de los 1.2 millones de barriles diarios. Esta cifra marca un incremento significativo en comparación con el volumen registrado antes del inicio de las operaciones estadounidenses, cuando la producción se mantenía por debajo del millón de barriles por día.
Flexibilización de sanciones impulsa la actividad petrolera
El titular de la cartera energética estadounidense atribuyó este crecimiento a la liberación de grandes inventarios que permanecían estancados debido a las sanciones y restricciones logísticas previas. Asimismo, resaltó la reactivación de infraestructuras clave mediante el apoyo de capital internacional. El gobierno de Estados Unidos mantiene un marcado interés en fomentar el retorno de sus empresas al territorio nacional, y actualmente, cinco compañías norteamericanas ya ejecutan proyectos de explotación tanto en tierra como en operaciones costa afuera.
Tras la intervención militar ocurrida el pasado 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro, Washington optó por flexibilizar las sanciones, permitiendo la participación directa de firmas estadounidenses en la comercialización del recurso. Estos avances se han coordinado estrechamente con la administración de la presidente interina, Delcy Rodríguez, quien ha formalizado acuerdos energéticos a largo plazo para que la estatal PDVSA extienda nuevos contratos de suministro, priorizando al mercado norteamericano.
Inestabilidad en el estrecho de Ormuz mantiene la volatilidad
Por otro lado, Wright emitió una advertencia sobre los precios de la energía, señalando que podrían mantenerse elevados o experimentar nuevas alzas a corto plazo. Esta tendencia responde a la inestabilidad geopolítica, con especial énfasis en las tensiones que afectan al estratégico estrecho de Ormuz. El secretario enfatizó que una eventual estabilización en los costos dependerá de la normalización del tránsito marítimo en esta ruta vital para el comercio global de hidrocarburos. «Cuanto más se prolongue el conflicto, más tardará la recuperación», sentenció, anticipando un escenario de volatilidad para los mercados energéticos mundiales.