Las pesquisas de la Fiscalía Local, iniciadas en febrero de 2026, permitieron identificar a una organización criminal transnacional que utilizaba dos propiedades clave para sus operaciones, según información del portal Biobiochile. De los aprehendidos, se conoció que seis de los hombres se encuentran en situación migratoria irregular, mientras que la única mujer del grupo está en proceso de obtener una visa temporal.
María Angélica de Miguel, fiscal jefe de Osorno, calificó la irrupción de la “cera de cocaína” como un evento alarmante para la seguridad nacional, advirtiendo que sus efectos en la salud son considerablemente más peligrosos que los de otras drogas tradicionales. Durante las redadas, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) también confiscó 611 gramos de cocaína, una pistola Glock equipada con accesorios, proyectiles de 9 milímetros y una suma de dinero en efectivo cercana al millón de pesos.
Un lactante afectado por el drama humano
El operativo tuvo un giro desgarrador cuando los funcionarios encontraron a dos menores de edad en el lugar de las detenciones: una joven de 15 años y un bebé de tan solo un año. La fiscal confirmó que, tras los exámenes correspondientes, se detectaron residuos de cocaína en el cuerpo del lactante, lo que obligó a la activación inmediata de los protocolos médicos para proteger su salud.
La neutralización de esta banda criminal pone de manifiesto la continua operación de grupos delictivos que se aprovechan de zonas vulnerables para la distribución a pequeña escala y el empaquetado masivo de drogas. Las autoridades recalcaron que, a pesar de intervenciones anteriores en la misma área, estas redes criminales suelen reponer a sus miembros con rapidez para no interrumpir sus ganancias, una tendencia que la PDI busca contrarrestar con este importante decomiso.