«Un navío ruso quebró el bloqueo. En este momento se está cargando el segundo. No dejaremos solos a los cubanos», afirmó Tsiviliov ante la prensa local durante un foro sobre energía en la ciudad de Kazán.
El titular de la cartera energética indicó que la medida se concretó después de una reunión en San Petersburgo con delegados cubanos.
El tanquero Anatoli Kolodkin, objeto de sanciones por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, llegó a Cuba esta semana con 100.000 toneladas de petróleo. Este fue el primer suministro de crudo que recibe la isla en los últimos tres meses, tras el bloqueo implementado por Washington luego de la detención de Nicolás Maduro en Venezuela en enero.
«Esta valiosa asistencia se produce en medio del asedio energético impuesto por Estados Unidos, que busca asfixiar al pueblo cubano», manifestó la Cancillería de La Habana a través de la red social X.
Crudo ruso para la isla
El presidente estadounidense, Donald Trump, restó importancia al hecho de que Moscú rompiera el bloqueo de Washington, y consideró que la llegada de petróleo a Cuba no tendría un efecto significativo en la situación del país caribeño.
«No me incomoda (…) tienen un mal régimen, un liderazgo deficiente y corrupto, y que les llegue o no un barco de petróleo, eso no tiene importancia», señaló el mandatario.
La incapacidad del gobierno cubano para satisfacer la demanda energética ha llevado el desabastecimiento de combustible a un nivel crítico. Esta situación ha intensificado los extensos apagones diarios y ha generado una parálisis casi completa de la economía, afectando además servicios esenciales como la salud y el transporte.
Diariamente, Cuba requiere aproximadamente 100.000 barriles para cubrir sus necesidades energéticas, de los cuales cerca de 40.000 son de producción local. La dificultad para obtener el resto del suministro se ha reflejado en prolongados cortes de electricidad y en el estancamiento de la actividad económica.