Este proyecto resurge en medio de la exploración de opciones para modernizar la infraestructura energética nacional y fomentar la llegada de capital al sector.
La idea no es reciente, pues se había formulado hace varios años con la meta de costear optimizaciones en las áreas de generación, transmisión y distribución de electricidad. No obstante, la iniciativa no prosperó en su momento debido a los escollos económicos del Estado venezolano y su elevado nivel de deuda con entidades internacionales y otros acreedores, de acuerdo con reportes del medio Alberto News.
Uno de los desafíos más significativos para la CAF es la restricción para conceder préstamos de rápido desembolso al gobierno de Venezuela. Frente a esta situación, se están estudiando vías alternas para la canalización de fondos, entre las que se incluyen:
- Respaldo a compañías privadas involucradas en proyectos del sector eléctrico
- Involucramiento en acuerdos contractuales con la corporación estatal de energía
- Implementación de modelos de inversión indirecta
Proyectos energéticos en estudio
La CAF también está evaluando el fomento de planes orientados a actualizar la matriz energética de la nación, poniendo especial atención en fuentes más variadas. Las áreas que se están considerando son:
- Energía eólica
- Energía solar
- Sistemas de almacenamiento energético con baterías
Adicionalmente, se prevé la renovación de centrales térmicas que utilizan gas natural como combustible, con el fin de robustecer la capacidad de generación en zonas estratégicas del territorio nacional.
De forma paralela, las autoridades venezolanas han señalado la urgencia de modernizar el marco jurídico que rige el sistema eléctrico. Esta reforma tiene como fin perfeccionar los procesos de generación, transmisión y distribución para asegurar una mayor estabilidad en el servicio y promover el crecimiento económico. Así lo expresó la vicepresidenta Delcy Rodríguez semanas atrás:
“En el área de los servicios públicos queremos actualizar la Ley del Sistema Eléctrico Nacional que vendrá acompañada de mejoras del sistema eléctrico en los procesos de generación, transmisión y distribución”.
“La Venezuela a la que estamos apuntando es una que requiere demanda de un sistema eléctrico que esté en las mejores condiciones para garantizar el desarrollo económico y también la vida de los venezolanos y las venezolanas”