La estructura fundamental sigue siendo el Sistema de Subastas Electrónicas, gestionado en la actualidad por Banesco, BNC, Provincial y Mercantil. A la fecha, este mecanismo ha llevado a cabo cuatro jornadas de asignación, con volúmenes que han variado entre 200 y 300 millones de dólares en cada una.
El BCV ha otorgado permisos para participar en este mercado a un conjunto variado de instituciones bancarias, tanto públicas como privadas. La nueva lista de entidades habilitadas está conformada por Bancamiga, Banplus, Banco Plaza, Bancaribe, Sofitasa, Banco Activo, Fondo Común, Banco Caroní, Banco Exterior, Banco de Venezuela, Banco del Tesoro y el Banco Digital de los Trabajadores (BDT).
Requisitos y limitaciones para usuarios
Para las personas naturales, la compra de dólares a través de la vía oficial está sujeta a una serie de normas estrictas que deben cumplirse. Solo se permite procesar una solicitud de compra por día. Además, el solicitante debe ser titular de una cuenta activa en moneda extranjera y contar con los bolívares necesarios para la liquidación inmediata de la operación.
La acreditación de los fondos se realiza de manera electrónica, por lo general, el día hábil siguiente a la transacción. Es fundamental señalar que no se realiza la entrega de divisas en efectivo, por lo que el uso de estos fondos está restringido a operaciones a través de tarjetas internacionales o virtuales que emiten los mismos bancos.
Proyecciones del sistema cambiario
El sistema actual se caracteriza por una dinámica de cambios constantes en sus procedimientos. En palabras del propio Grisanti, la información sobre las instituciones que participan y sus métodos “ha cambiado recientemente y seguirá cambiando”. Esta situación es el resultado de un ajuste progresivo en la arquitectura cambiaria que el BCV ha diseñado para el mercado nacional.