«Aproximadamente a las 2:00 p.m. (hora del este; 19:00 GMT) del 12 de marzo, un avión cisterna estadounidense KC-135 se estrelló en el oeste de Irak. Cuatro de los seis tripulantes a bordo han fallecido, mientras continúan las labores de rescate«, comunicó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
El Centcom afirmó que se están indagando «las circunstancias del incidente», pero recalcó que la caída de la aeronave «no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo».
En contraposición, una milicia con respaldo de Irán, autodenominada la Resistencia Islámica en Irak, reivindicó la autoría del derribo, declarando que sus combatientes atacaron el avión con sistemas de defensa antiaérea, lo que ocasionó su caída.
Dicha organización también aseguró en comunicados posteriores que una segunda aeronave norteamericana fue objeto de un ataque en la misma zona de Irak, y que esta tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en «uno de los aeropuertos del enemigo», con su tripulación a salvo.
No obstante, el Centcom no ha validado esta versión y no ha reportado ningún ataque contra un segundo avión.
Por su lado, el gobierno de Irán apoyó la tesis de que el avión cisterna fue impactado por un misil lanzado por grupos armados iraquíes.
Un vocero del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya declaró, según reportes de las agencias iraníes Tasnim y Fars, que la nave estadounidense fue «alcanzada por un misil de los grupos de resistencia en el oeste de Irak», lo que provocó su desplome.
Más tarde, la Guardia Revolucionaria de Irán señaló que en el suceso murieron seis personas, es decir, la totalidad de la tripulación, quienes según su versión, se encontraban reabasteciendo a un caza «enemigo» al momento del impacto.
La Resistencia Islámica en Irak es una agrupación que incluye a diversas milicias asociadas a las Fuerzas de Movilización Popular, una coalición creada en 2014 para luchar contra el Estado Islámico y que desde 2016 forma parte oficial de las Fuerzas Armadas de Irak.
Varias de estas milicias, de mayoría chií y afines a Irán, han sido señaladas por Estados Unidos como responsables de ataques contra sus intereses en territorio iraquí, y algunas han sido catalogadas por Washington como organizaciones terroristas.