Ante la situación, los responsables de salud de la región de Lombardía informaron mediante un comunicado el inicio de una averiguación exhaustiva sobre el incidente.
«Luego de la suspensión, se procederá con una verificación inmediata y se aplicarán las medidas correspondientes si se determinan responsabilidades u omisiones de información por parte de la cooperativa involucrada», declaró el consejero de Sanidad, Guido Bertolaso.
El galeno, un anestesiólogo de 53 años de acuerdo con reportes de medios locales, recibió una sentencia de 17 años y 3 meses de prisión por ser hallado culpable de quitarle la vida a siete pacientes entre 2014 y 2018. Sin embargo, debido a que apeló la decisión, el veredicto no es definitivo hasta que sea ratificado por el Tribunal Supremo.
Esta circunstancia le permitió, al estar en libertad, obtener un empleo como médico suplente en el hospital de Merate, contratado por una empresa externa o cooperativa para cubrir ausencias.
Según las mismas fuentes, el imputado ha sostenido consistentemente ante la corte que su intención era sedar a los pacientes como un cuidado paliativo «para evitarles el sufrimiento».
No obstante, Bertolaso subrayó que es «imperativo» diferenciar entre el principio constitucional de presunción de inocencia, dado que la condena no es definitiva, y «la ética que debe regir en entornos tan delicados» como un hospital al momento de emplear a un profesional de la medicina.