En una primera etapa, esta herramienta estará operativa para usuarios en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia que ya utilicen las opciones de supervisión parental. No obstante, la empresa tecnológica aseguró que la función se extenderá al resto de los países antes de que concluya el presente año.
Según el comunicado oficial de la firma liderada por Mark Zuckerberg, estas notificaciones tienen como objetivo principal suministrar a los padres la información necesaria para respaldar a sus hijos, proporcionando además guías especializadas para gestionar este tipo de diálogos complejos en el hogar. Cabe destacar que Meta enfrenta actualmente diversos procesos legales donde se le acusa de afectar negativamente la estabilidad emocional de los jóvenes.
Mecanismo de las alertas
El protocolo de seguridad se activará cuando se introduzcan términos específicos que denoten intención de daño físico. Los padres o tutores recibirán la información a través de diversos canales como mensajería de texto, correo electrónico o WhatsApp, además de una notificación interna en la propia aplicación de Instagram.
Al interactuar con el aviso, el representante verá un mensaje informativo detallando que el menor ha realizado búsquedas de riesgo en un intervalo de tiempo corto. Meta enfatizó que, aunque permiten testimonios personales sobre superación de crisis, este contenido se mantiene restringido para los perfiles de menores de edad, incluso si provienen de cuentas que ellos siguen.
Inteligencia Artificial y presión legal
La innovación no se limita a las búsquedas tradicionales; Meta también está desarrollando alertas similares para las interacciones con su Inteligencia Artificial (IA). Si un joven intenta mantener conversaciones sobre autolesiones con el asistente virtual, los padres también serán notificados oportunamente.
Este anuncio surge en un contexto de alta tensión judicial. Recientemente, Zuckerberg compareció ante tribunales en Los Ángeles para responder por demandas relacionadas con la adicción a las redes sociales. Durante su intervención, el directivo sostuvo que la tarea de validar la edad de los internautas debería ser responsabilidad de las tiendas de aplicaciones de Apple y Google, y no de los creadores de las plataformas sociales.