El jefe de Estado insistió en su análisis sobre la situación interna del país caribeño y destacó la seriedad del panorama energético. “Estamos empezando a llegar a un acuerdo. Cuba es, en este momento, una nación fallida y ni siquiera tienen combustible para que los aviones puedan despegar. Están obstruyendo su pista de aterrizaje”, manifestó Trump a los periodistas a bordo del avión presidencial.
“Estamos hablando con Cuba en este momento, y Marco Rubio está hablando con Cuba en este momento, y deberían llegar a un acuerdo sin duda alguna porque es realmente una amenaza humanitaria”, recalcó.
Hizo también referencia a la comunidad cubano-estadounidense y sus esperanzas frente a un posible giro en la relación con La Habana. “Tenemos muchos cubanoamericanos estupendos y van a estar muy contentos cuando puedan volver y saludar a sus familiares y hacer cosas que deberían haber podido hacer desde hace mucho tiempo”, comentó.
El mandatario también manifestó su interés por aquellos que viven en Estados Unidos y criticó el trato que se les dio en Cuba. “Me interesan mucho las personas que están aquí y que fueron tan maltratadas por Castro y las autoridades cubanas. Han sido tratadas de forma horrible. Así que ya veremos cómo acaba todo esto, pero Cuba y nosotros estamos hablando”, afirmó.
En lo que respecta a la política de sanciones, respaldó las medidas económicas que afectan a la isla. “Mientras tanto, hay un embargo. No hay petróleo, no hay dinero, no hay nada”, señaló al hablar del flujo de recursos hacia Cuba.
El presidente fue igualmente interrogado sobre la viabilidad de una operación militar como la que resultó en la detención del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro. Ante la pregunta, eludió una respuesta directa y dijo: “No quiero responder a eso. ¿Por qué iba a responder a eso?”.
Posteriormente, ofreció una reflexión sobre la complejidad de un escenario de esa naturaleza. “No sería una operación muy difícil, como pueden imaginar. Pero no creo que sea necesario”, indicó.
Estas declaraciones del líder estadounidense surgen luego de que, a finales de enero, advirtiera sobre la imposición de aranceles a cualquier país que suministrara petróleo a Cuba, como parte de un aumento de la presión de Washington sobre el régimen comunista para que implemente reformas económicas y políticas.
El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha expresado su disposición a dialogar con Estados Unidos “como iguales” y sin ceder la soberanía de su país. Asimismo, ha señalado a Estados Unidos de promover un “bloqueo energético”.
Venezuela, uno de los principales abastecedores de petróleo de Cuba, interrumpió la venta de crudo a la isla en enero, luego de que Estados Unidos capturara al dictador Nicolás Maduro en una operación de madrugada y lo llevara a Nueva York para enfrentar acusaciones de narcotráfico.