“Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”, afirmó el líder cubano.
El jueves 29, el presidente Donald Trump suscribió una orden ejecutiva que faculta a EE. UU. para aplicar aranceles a los productos de países que comercialicen o faciliten petróleo a Cuba, argumentando que la isla “constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE. UU.”.
Sobre este punto, Díaz-Canel señaló que “bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, vendido por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento de nuestro pueblo, el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba”.
“¿Acaso no decían el secretario de Estado y sus arlequines que el bloqueo no existía? ¿Dónde están los que aburren con sus falsas historias de que es un simple ‘embargo en el comercio bilateral’?”, inquirió el presidente cubano a través de sus redes sociales.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, repudió el jueves 29 “en los términos más firmes” lo que describió como “la nueva escalada de EE. UU. contra Cuba”.
“Ahora se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a nuestro país”, manifestó el canciller cubano en plataformas digitales.
Rodríguez agregó que “EE. UU. recurre también al chantaje y la coerción para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio”.
Cuba requiere un aproximado de 110.000 barriles diarios de petróleo, según diversas estimaciones ante la falta de cifras oficiales. De este total, cerca de 40.000 barriles proceden de su producción interna de crudo, por lo que aproximadamente dos tercios deben ser importados.
Su proveedor histórico más importante era Venezuela, que el año pasado le despachó unos 27.000 barriles diarios, de acuerdo con el sistema de seguimiento de Reuters. Esta situación se ha visto afectada por las crecientes sanciones contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Otro proveedor era México, con un envío de entre 6.000 y 12.000 barriles diarios durante el año pasado, según distintas fuentes que la agencia EFE no ha podido confirmar de manera independiente. Washington había aumentado su presión sobre este país en las últimas semanas.
Rusia, por otro lado, suministró a Cuba alrededor de 6.000 barriles diarios el año pasado, según datos del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.