De acuerdo con información de la agencia Reuters, Trinidad tiene como objetivo impulsar el desarrollo de los campos de gas situados en aguas venezolanas y en su límite marítimo compartido. Esta estrategia busca hacer frente a la merma de sus propias reservas y garantizar la continuidad del suministro energético. Cabe destacar que Trinidad es el principal exportador de gas natural licuado (GNL) de América Latina y un proveedor clave de amoníaco y metanol a nivel mundial.
El avance de los proyectos gasíferos conjuntos entre Venezuela y Trinidad ha sido notablemente lento durante los últimos años, principalmente debido a la política de sanciones impuesta por el gobierno de Estados Unidos contra la nación suramericana.
El año previo, Venezuela tomó la decisión de suspender la cooperación en materia de desarrollo energético con Trinidad y Tobago, lo que afectó a los proyectos de gas natural que se encontraban en fase de desarrollo.
El ministro Moonilal especificó que Shell está tramitando un permiso para la explotación del campo Loran-Manatee, el cual alberga aproximadamente 10 billones de pies cúbicos de gas natural, distribuidos con 7,3 billones en territorio venezolano y 2,7 billones en el lado trinitense.
Simultáneamente, BP está solicitando la autorización para operar en el campo Cocuina-Manakin. La sección venezolana de este yacimiento forma parte del proyecto de gas costa afuera inactivo conocido como «Plataforma Deltana», que posee reservas probadas de 1 billón de pies cúbicos de gas.