El Centcom ejecutó la ofensiva en la región noroeste de Siria el viernes 16 de enero, en el marco de una serie de acciones militares de Estados Unidos contra el grupo extremista ISIS, lanzadas como respuesta a la trágica pérdida de sus ciudadanos.
«Bilal Hasan al-Jasim era un experimentado dirigente terrorista que planificaba atentados y estaba directamente vinculado al atacante de ISIS que causó la muerte y heridas a personal estadounidense y sirio el mes pasado en Palmira, Siria», detalló el comando en un comunicado oficial.
El almirante Brad Cooper, quien comanda el CENTCOM, afirmó que esta eliminación subraya la «determinación» de EE.UU. en «perseguir a los terroristas que atacan» a sus fuerzas.
«No existe un lugar seguro para aquellos que perpetran, planifican o inspiran ataques contra ciudadanos estadounidenses y nuestros combatientes. Los encontraremos», añadió con firmeza.
Nueva ofensiva de Estados Unidos
Bajo la operación denominada Hawkeye Strike (‘Operación Ojo de Halcón’), las fuerzas armadas de Estados Unidos y sus aliados han impactado más de 100 objetivos de infraestructura y arsenales de ISIS, empleando más de 200 municiones de alta precisión.
Según el comunicado, las fuerzas estadounidenses han logrado capturar a «más de 300 operativos de ISIS y han abatido a más de 20 individuos en toda Siria durante el último año, eliminando a terroristas que representaban una amenaza directa para Estados Unidos y la seguridad regional».
Hace una semana, el comando informó sobre la ejecución de una segunda oleada de bombardeos contra «múltiples objetivos» de ISIS, como medida de represalia por el fallecimiento de tres ciudadanos estadounidenses.
El 13 de diciembre anterior, tres estadounidenses perdieron la vida y otros tres resultaron heridos cuando un tirador solitario de ISIS, quien fue neutralizado en el acto, irrumpió en un encuentro entre los militares y líderes locales.
Desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, hace casi un año, Estados Unidos ha llevado a cabo operaciones militares en seis naciones (Yemen, Somalia, Irán, Nigeria, Siria y Venezuela), siendo la mayoría de estas bombardeos selectivos con aeronaves o drones dirigidos a objetivos que Washington considera estratégicos.