Se prevé que la empresa petrolera de origen norteamericano no sea la única en conseguir el visto bueno del gobierno del presidente Donald Trump para llevar a cabo operaciones comerciales en Venezuela. Diversas compañías petroleras, operadores y refinerías están buscando activamente la posibilidad de acceder al crudo pesado venezolano, según indicaron las mismas fuentes al medio citado.
Refinerías y operadores en busca de crudo
A modo de ejemplo, la firma estadounidense Marathon Petroleum está en conversaciones con la administración para recibir crudo venezolano destinado a sus refinerías, de acuerdo con otra fuente cercana a las negociaciones.
Asimismo, fuentes de la industria señalaron que Valero Energy y los operadores internacionales Mercuria y Glencore también han sostenido diálogos para conseguir licencias de Washington que les permitan realizar transacciones comerciales con Venezuela.
Un portavoz de Chevron manifestó en un comunicado que la empresa opera en estricto cumplimiento de todas las leyes, normativas y marcos de sanciones aplicables. Por su parte, Marathon, Valero, Mercuria y Glencore no ofrecieron comentarios de inmediato ante las solicitudes. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. tampoco respondió de inmediato, aclarando que habitualmente no emite declaraciones sobre licencias específicas.
Reuters había informado la semana anterior que Chevron estaba negociando con el gobierno de EE. UU. la ampliación de una licencia crucial para operar en Venezuela, con el fin de aumentar las exportaciones de crudo hacia sus propias refinerías y vender a otros compradores. Actualmente, Chevron es la única gran petrolera estadounidense que extrae y exporta crudo desde Venezuela bajo una autorización restringida que la exime de las sanciones.
Las acciones de la compañía han experimentado un alza de casi un 9% desde que las fuerzas estadounidenses removieron del poder al presidente Nicolás Maduro a principios de este mes y la presidenta interina, Delcy Rodríguez, asumió el cargo.
Trump ha expresado su interés en que las empresas petroleras estadounidenses inviertan hasta 100.000 millones de dólares para revitalizar la industria petrolera del país miembro de la OPEP y fortalecer su producción.