Las reuniones, que tuvieron lugar a finales de la semana pasada, no figuraban en la agenda oficial, indicaron las mismas fuentes, quienes solicitaron anonimato debido a la naturaleza privada de las deliberaciones.
Asimismo, la junta directiva del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también se reunió la semana pasada para tratar asuntos relacionados con Venezuela, añadieron dos de los informantes.
Estas conversaciones precedieron a la noticia de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, se reuniría con los máximos representantes del FMI y del Banco Mundial para discutir un renovado acercamiento de los prestamistas multilaterales hacia Venezuela.
La agencia Reuters informó que dichos encuentros se llevarían a cabo esta semana, citando una entrevista con Bessent.
La relación de Venezuela con el FMI se deterioró drásticamente durante la presidencia de Hugo Chávez, quien percibía a la institución como un instrumento al servicio de los intereses estadounidenses.
En 2007, Chávez incluso amenazó con retirar al país del fondo y del Banco Mundial. El aislamiento de la nación sudamericana se profundizó bajo el mandato de su sucesor, Nicolás Maduro, hasta que Estados Unidos lo capturó y destituyó el 3 de enero.
El FMI no ha llevado a cabo su revisión anual estándar de Venezuela, conocida como la consulta del Artículo IV, desde el año 2004. En 2018, el directorio ejecutivo del fondo emitió una declaración de censura contra el país por la falta de suministro de información.
Escasez de datos
Las reuniones informales tanto en el FMI como en el Banco Mundial se enfocaron en la evolución económica del país, según las personas familiarizadas con las discusiones. Las conversaciones también resaltaron la notoria carencia de datos oficiales respecto a la nación, señalaron las fuentes.
Un portavoz del FMI comunicó que el personal del fondo interactúa ocasionalmente con la junta ejecutiva sobre asuntos específicos de cada país, pero no tenía anuncios que hacer con respecto a ninguna reunión en particular.
Un portavoz del Banco Mundial declinó hacer comentarios sobre las deliberaciones de la junta. Un representante del BID afirmó que la junta del banco discute los acontecimientos relevantes en la región durante sus reuniones regulares, absteniéndose de ofrecer más detalles.
Venezuela podría utilizar aproximadamente 5.000 millones de dólares de sus activos de reserva en el FMI, conocidos como Derechos Especiales de Giro (DEG), como parte de un plan para impulsar su economía, explicó Bessent a Reuters.
De acuerdo con las normativas del FMI, los 191 países miembros obtienen activos en DEG que se les asignan en función, a grandes rasgos, de su posición relativa en la economía global.
A la vasta mayoría de las naciones se les permite intercambiar esas reservas por efectivo si así lo solicitan, pero a Venezuela se le ha suspendido esta posibilidad hasta que la comunidad internacional reconozca a un gobierno en Caracas.
Durante la pandemia de 2020, Maduro solicitó a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, que asistiera a Venezuela para fortalecer la capacidad de respuesta de su sistema sanitario, pero el país no pudo acceder a sus DEG.
Los DEG constituyen un activo de reserva internacional que puede ser convertido en dólares, euros, yenes, libras esterlinas y yuanes chinos.