El mandatario no especificó un plazo para la interrupción de las decisiones de asilo, establecida el viernes 28 por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis), la cual impactaría a aquellos que aguardan una respuesta de dicha entidad.
La suspensión no afecta los casos de asilo que son evaluados por los tribunales de inmigración.
Este aplazamiento es una de las varias acciones adoptadas por la Administración Trump, luego del tiroteo del miércoles 26, donde un ciudadano afgano supuestamente abrió fuego contra la Guardia Nacional en Washington D.C., resultando en la muerte de una agente y dejando a otro en estado crítico.
Trump ordenó la interrupción «permanente» de la migración de extranjeros provenientes de 19 países catalogados como “del tercer mundo”.
En este contexto, el presidente estadounidense indicó este domingo 30 que «posiblemente» se añadirán más países a la lista.
“Son naciones con elevados índices de criminalidad. Son países que no funcionan adecuadamente… que no sobresalen por su éxito y, francamente, no necesitamos que su gente venga a nuestro país a decirnos qué hacer”, afirmó el presidente, añadiendo: «no queremos a esas personas».
Uscis ya había informado el jueves 27 sobre una «revisión exhaustiva» de las tarjetas de residencia, o “green cards”, de los migrantes de 19 países de «preocupación», incluyendo Afganistán, Cuba, Venezuela y Haití.
Asimismo, anunció la suspensión de las solicitudes de migración para ciudadanos afganos el miércoles, minutos después de un mensaje a la nación de Trump, quien responsabilizó a las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden (2021-2025), por el ingreso del presunto responsable, Rahmanullah Lakanwal, de 29 años, y el posterior ataque.
Este domingo 30, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, declaró en una entrevista con NBC News que el sospechoso se radicalizó «desde que llegó a este país”.
Lakanwal formó parte de una unidad militar apoyada por la CIA en Afganistán, y en 2021, con la retirada de las tropas estadounidenses del país, fue trasladado a EE.UU. bajo el amparo del programa “Operation Allies Welcome”.