Cameron recordó que su idea inicial era producir un total de cinco largometrajes, pero enfatizó que la realización de Avatar 4 y Avatar 5 está condicionada a la taquilla global de Fuego y Ceniza. Con un presupuesto estimado en 250 millones de dólares, y un costo total que se acerca a los 500 millones al incluir la inversión en marketing, la película necesitaría superar los 800 millones de dólares en ingresos para ser considerada rentable. Este desafío se presenta en un panorama actual marcado por la disminución de la asistencia a las salas de cine y el creciente auge de las plataformas de streaming.
El reconocido director explicó que Avatar 3 cuenta con un desenlace alternativo que podría funcionar como el cierre de la historia si la saga no tiene continuidad. En tal escenario, Cameron afirmó que no cedería la conclusión del universo Na’vi a ningún otro realizador. “Si la franquicia termina aquí, la termino yo. No habrá Avatar sin mí”, sentenció.
La tercera entrega también traerá consigo novedades en el ámbito musical, destacando la participación de la cantante Miley Cyrus en la banda sonora.
Desde su debut en 2009, la primera película de Avatar impulsó importantes avances en las tecnologías cinematográficas, especialmente en el 3D y la captura de movimiento. Su secuela, El sentido del agua (2022), superó los 2.300 millones de dólares en taquilla, confirmando el interés del público por el mundo de Pandora. Sin embargo, Cameron considera que la audiencia actual demanda propuestas narrativas más ambiciosas y asegura que Fuego y Ceniza combinará la innovación técnica con una exploración más profunda de los conflictos entre humanos y Na’vi.
Mientras aguarda la recepción de su nueva película, el director continúa trabajando en otros proyectos, incluyendo adaptaciones de la obra Los diablos, de Joe Abercrombie, y Ghost of Hiroshima, de Charles Pellegrino, un drama basado en el testimonio de un sobreviviente de la bomba atómica.