«Si me quiere poner la pijama naranja, inténtelo, pero este pueblo no se le arrodilla. Sus odios del pasado, que no conozco, no hacen culpable a ningún colombiano de lo que le pasó a su abuelo o a su papá», afirmó Petro este viernes durante un acto público.
Paralelamente, el jefe de Estado defendió la autonomía de su país frente a injerencias externas. «Tiene que arrodillarse, porque aquí hay un jaguar a punto de despertar. No nos amenace, no nos engañe, que sabemos las jugadas. Dos siglos de saber, de andar de guerra en guerra en este pueblo. Guerras de todo tipo, por nada a veces», manifestó.
El presidente también reveló que los alcaldes de Cali, Alejandro Eder; y de Medellín, Federico Gutiérrez, junto a la precandidata presidencial Vicky Dávila y el exministro de Relaciones Exteriores Álvaro Leyva, viajaron a Estados Unidos con lo que él describió como «parte de una estrategia» en su contra. Según Petro, el propósito era acercarse a Rubio y comunicarle al expresidente estadounidense Donald Trump la noción de que él mantiene lazos con organizaciones narcotraficantes.
«Los señores que fueron a hablar para que Rubio le dijera a Trump que pusiera preso a Petro, y que me metieran en la lista de narcotraficantes, estos señores colombianos y señoras colombianas sí que tienen relaciones políticas y familiares con el narcotráfico en Colombia», añadió.