En un video compartido en sus redes sociales, se puede ver al reportero Stefano Pozzebon desde la plataforma del aeropuerto mientras hace una reseña sobre la llegada de un grupo de migrantes deportados desde Arizona, Estados Unidos.
Los comentarios de los usuarios no se hicieron esperar: “Un reportero de CNN en Venezuela, como raro”, dijo @ricardo.heredia.14.
“CNN no tenía prohibido trabajar en Venezuela”, expresó @ivangranados71. “¿CNN en Venezuela reportando?, se preguntó @boada.elizabeth.
En febrero de 2017, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó «como medida preventiva la suspensión y salida inmediata» de las transmisiones del canal de noticias.
El detonante fue una investigación en la que un exfuncionario de la embajada de Venezuela en Irak denunciaba la venta ilegal de pasaportes del país y vinculaba a Tareck El Aissami con la entrega de 173 documentos de identidad y pasaportes venezolanos a personas de Medio Oriente, incluyendo personas vinculadas al grupo terrorista Hezbollah.
En el reporte, CNN explicó que el equipo fue a Caracas en junio de 2015 a hacer preguntas para sus investigaciones.
Delcy Rodríguez, canciller para el momento, desmintió la veracidad del reportaje y habló de una «campaña de guerra» contra Venezuela.
«Los dueños de la cadena de televisión CNN carecen de moral (…) El 6 de febrero salió a la luz un programa de televisión pretendiendo vincular al gobierno venezolano con el presunto tráfico de pasaportes. Queremos denunciar esta operación de una cadena al servicio de las agendas políticas de Estados Unidos», expresó.
Rodríguez vinculó la información con las sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra El Aissami, acusado de narcotráfico.
Mientras que Maduro dijo en televisión que quería tener a CNN «bien lejos de Venezuela».
Días antes de la decisión contra CNN en Español, el régimen de Maduro había expulsados del país a dos periodistas brasileños que investigaban el escándalo de Odebrecht.