Las proyecciones indican un panorama sombrío. Si bien la administración de Nicolás Maduro reportó una inflación anual del 48% para 2024, el Banco Central de Venezuela no ha publicado estadísticas oficiales desde octubre de ese año. Sin embargo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima un incremento de precios del 548% para 2025 y un 629% para 2026. Economistas consultados por la agencia elevan estas cifras, calculando que el alza podría superar el 800%.
Estas proyecciones se traducen en una pérdida acelerada del poder adquisitivo para numerosos hogares. «Si ganamos 20 bolívares, nos gastamos 50», comentó a AFP Jacinto Moreno, un comerciante informal en el centro de Caracas, quien además señaló: «Todos los días suben los precios».
El deterioro cotidiano se evidencia en las compras de los ciudadanos. Norma Guzmán, ama de casa, prioriza lo esencial: «Hago la compra a diario porque no alcanza», explicó mientras salía de una tienda con una mínima cantidad de productos. Para el economista Óscar Torrealba, una inflación estimada del 811% para 2025 es un claro indicativo: «Esto indiscutiblemente nos acerca mucho a un escenario hiperinflacionario», afirmó.
Torrealba recordó que la definición técnica de hiperinflación implica variaciones mensuales superiores al 50% durante tres meses consecutivos. No obstante, otros especialistas consideran que un alza interanual del 500% ya justifica la denominación de hiperinflación.