El Departamento de Estado emitió un mensaje enfático mediante su portavoz, Tommy Pigott, quien exhortó al mandatario colombiano a cesar toda conexión con estructuras del narcotráfico y a facultar a las fuerzas de seguridad para que operen sin limitaciones en la batalla contra las drogas.
“Petro debe dejar de consentir a los narcoterroristas y permitir que sus valientes fuerzas de seguridad persigan a los criminales”, declaró Pigott en su cuenta oficial de X, en un pronunciamiento que rápidamente generó eco a nivel global.
El portavoz añadió que la política de indulgencia hacia grupos armados ilegales “solo fortalece a las organizaciones criminales” y merma la histórica colaboración entre Estados Unidos y Colombia en materia de seguridad.
Un mensaje sin precedentes
Las declaraciones de Pigott surgieron horas después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro formalizara la adición de Petro y su círculo familiar al Registro de Nacionales Especialmente Designados (SDN), bajo la Orden Ejecutiva 14059, que autoriza la sanción a extranjeros involucrados en el tráfico ilícito de drogas a escala mundial.
Esta designación conlleva la congelación de activos, la prohibición de efectuar transacciones financieras y la imposibilidad de acceder al sistema bancario estadounidense. La medida representa uno de los reveses diplomáticos más significativos para un mandatario colombiano en años recientes.