Según el comunicado oficial, «El cultivo de coca y la producción de cocaína han alcanzado récords históricos bajo la presidencia de Gustavo Petro y sus fallidos intentos de llegar a acuerdos con los grupos narcoterroristas solo han exacerbado la crisis». Esta declaración fue emitida el lunes por el Departamento de Estado.
Junto con Colombia, Estados Unidos también excluyó de esta certificación a Afganistán, Bolivia, Venezuela y Birmania, argumentando las mismas razones de incumplimiento de acuerdos.
El Departamento de Estado especificó las condiciones para que Colombia sea considerada nuevamente para la lista: «Adopta medidas agresivas para erradicar la coca y reducir el tráfico de cocaína, así como para responsabilizar a quienes se benefician de ella».
La misiva advierte que las naciones que no cumplan con sus responsabilidades en la prevención del origen y tránsito de drogas enfrentarán «graves consecuencias».
A pesar de la exclusión, el Departamento de Estado reafirmó que la asistencia a Colombia, al igual que a Bolivia, Venezuela y Birmania, sigue siendo «vital para los intereses nacionales de Estados Unidos».
La noticia surge una hora después de que el presidente Petro anunciara en un consejo de ministros que Estados Unidos procedería a la descertificación. «después de decenas de muertos, de policías, sobre todo, de soldados, de gente del común tratando de impedir que les llegue la cocaína», afirmó el mandatario colombiano.
La certificación antidrogas es una evaluación anual que Estados Unidos realiza desde 1986 sobre los esfuerzos de los países en la lucha contra el narcotráfico.