Los reportes iniciales de medios locales apuntaban a una posible fuga de gas como detonante del suceso en el barrio de Vallecas. Sin embargo, Inmaculada Sanz, vicealcaldesa y delegada de seguridad y emergencias del Ayuntamiento de Madrid, declaró a la prensa que aún era «pronto para aventurar cuál ha podido ser la causa de esa explosión».
Fernando Sánchez, un residente cercano, relató a RTVE la experiencia del momento: «Estábamos en casa, hemos sentido la explosión y enseguida hemos salido corriendo, pensando qué es lo que podía haber pasado y cuando hemos llegado allí, pues la verdad era un caos, la gente por medio intentando mover coches».
Los equipos de bomberos se desplegaron para remover los escombros del local afectado, según informaron los servicios de emergencia de Madrid a través de la red social X. Imágenes del lugar muestran el techo parcialmente colapsado y cascotes esparcidos por el suelo, evidenciando la magnitud del evento.
Los equipos médicos y de protección civil brindaron atención a los 25 heridos, clasificando a tres de ellos como «graves» y a otros dos como «potencialmente graves», según detallaron los servicios de emergencia. Para las labores de desescombro, se movilizaron unidades caninas de rastreo y drones.
Sanz comunicó a los periodistas que se había descartado la posibilidad de que hubiera personas atrapadas bajo los restos del inmueble. Los residentes de nueve viviendas cercanas al lugar del incidente también fueron atendidos.