Araqchí explicó que, tras las consecuencias de la reciente guerra con Israel, no es factible volver a la mesa de diálogo en las mismas circunstancias previas. «Irán está dispuesto a dialogar, pero el respeto a nuestra soberanía y el levantamiento de las sanciones son elementos imprescindibles», enfatizó el jefe de la diplomacia iraní, señalando que las conversaciones han adquirido «una nueva forma y dimensiones distintas».
El máximo diplomático de la República Islámica también indicó que su país mantiene un intercambio de mensajes con Washington por medio de intermediarios. Las conversaciones nucleares se reanudarán, según sus palabras, el día en que «los estadounidenses lleguen a la conclusión de que están listos para una negociación basada en intereses comunes y en el respeto mutuo».
El canciller iraní recalcó que Teherán «no cederá a presiones ni chantajes», haciendo una aparente alusión a la exigencia estadounidense de que Irán cese el enriquecimiento de uranio, una demanda que el país persa considera inaceptable.
Cabe recordar que Irán y Estados Unidos habían completado cinco rondas de negociaciones nucleares desde enero. Estaba prevista una sexta reunión, la cual no se llevó a cabo debido al inicio de la guerra con Israel, que comenzó dos días antes con bombardeos israelíes sobre territorio iraní. Estados Unidos se involucró en el conflicto el 22 de junio, ejecutando ataques contra tres instalaciones atómicas iraníes.