El incidente, que rápidamente se viralizó en redes sociales, fue superado con aplomo y profesionalismo por la cantante. En cuestión de segundos, Shakira se reincorporó con una sonrisa y continuó su actuación sin interrupciones, ganándose la ovación de las más de 13,000 personas que abarrotaban el recinto. Su rápida y natural reacción fue ampliamente elogiada por los asistentes y sus seguidores, quienes destacaron su dominio escénico y su capacidad para mantener el espectáculo.
La artista barranquillera, quien lució un distintivo traje de flecos y actuó descalza, no solo prosiguió con su interpretación vocal y coreográfica, sino que también abordó el incidente con humor en sus plataformas digitales. A través de Instagram, compartió el video del momento con el comentario: “¡Es que de las caídas nadie se salva!”, demostrando su cercanía y buen ánimo.
El concierto en Montreal se distinguió además por la adaptación del show a un escenario más íntimo y por la sorpresa de Shakira al interpretar el tema «Je l’aime à mourir» en francés, un gesto significativo para el público local. La interacción directa con los fans, al descender del escenario, consolidó una noche memorable, reforzando la conexión de la artista con su audiencia a pesar del imprevisto.