En una nota de prensa, explicó que el crecimiento en los meses de julio, agosto y septiembre se debió, principalmente, al incremento de la producción petrolera, que pasó de 797.000 barriles por día (bpd) en el tercer trimestre del año pasado a 933.000 bpd, un alza de 17%, según cifras oficiales recogidas en informes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Entretanto, la actividad no petrolera subió 4,8% si se comparan ambos períodos, de acuerdo al OVF, que también informó de aumentos «significativos» en la recaudación de impuestos, en la financiación bancaria y en el gasto gubernamental.
Además, el OVF calcula un crecimiento económico de 3,8% de enero a septiembreen comparación con el mismo lapso de 2023.
Según el Banco Central (BCV), que aún no publica cifras del tercer trimestre, la actividad económica creció 8,78% entre abril y junio de este año, con lo que el país acumula 13 trimestres consecutivos con incrementos en su producto interno bruto (PIB) hasta entonces.
Sin embargo, opositores y sindicalistas denuncian que ese crecimiento no se traduce en una mejora en las condiciones de vida de la clase trabajadora, toda vez que el salario mínimo -referencia para el resto de remuneraciones en el sector público- equivale hoy a 2,9 dólares mensuales (unos 2,7 euros), según la tasa oficial.
El impacto del bajo salario es mitigado, en parte, por un bono de alimentación, equivalente a 40 dólares, y el llamado ‘bono de guerra económica’, que cobran únicamente empleados públicos, que equivale a 90 dólares, ingresos que no tienen incidencia en beneficios laborales, como vacaciones o jubilación, entre otros.