La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó este miércoles a las autoridades de Nicaragua a cesar «la represión generalizada y la persecución religiosa en el país» centroamericano.
El gobierno de Daniel Ortega reprime a la Iglesia católica y sus colaboradores
El gobierno de Daniel Ortega sostiene que la Iglesia apoyó las protestas antigubernamentales de 2018, que califica de intento de golpe de Estado patrocinado por Washington.
En aquellas manifestaciones murieron más de 300 personas, según la ONU.
La vicepresidenta Rosario Murillo, esposa de Ortega, ha acusado a los religiosos de ser «hijos del demonio» o «agentes del mal» que hacen «terrorismo espiritual».
La CIDH denuncia también la detención arbitraria de al menos 141 personas, que se encuentran en condiciones de insalubridad, con escaso acceso a agua potable, alimentación adecuada y atención médica. Y alerta sobre la falta de información oficial respecto al paradero y condición de salud de siete arrestados.


