La receta de tarta de queso sin horno es una de esas maravillas que hay que guardar como una reliquia, ya que también a los más pequeños de casa les encanta por su frescura y lo dulce.
Este receta reseñada por Directo al paladar sirva de referencia a los que tengan niños pequeños en casa, es una receta estupenda para que preparen ellos con una pequeña ayuda por nuestra parte. Se entretendrán, se divertirán y se sentirán como grandes chefs. ¿Por qué no animarse a preparar esta tarta de queso sin horno en uno de nuestros momentos libres?
Ingredientes
50 g Galletas tipo María
20 g Mantequilla
135 g Queso crema
100 g Leche
12 g Cuajada en polvo (1 sobre)
40 g Azúcar glasé
Procedimiento
Comenzamos por la base de galleta y, para ello, machacamos las galletas y las mezclamos bien con la mantequilla, que habremos fundido previamente, hasta obtener una masa homogénea. Las galletas las podemos machacar manualmente en un mortero, en un molinillo eléctrico o dentro de una bolsa y aplastándola con un rodillo.
Cubrimos la base de nuestro molde con la mezcla de la galleta y la mantequilla, asegurándonos de apretar bien para que quede condensada bien distribuida por la base. Dejamos enfriar mientras preparamos el relleno. Podemos introducirla en la nevera o en el congelador para que tome cuerpo y endurezca un poco.
Mezclamos la cuajada en polvo con el azúcar glas y le añadimos 80 g de leche. Removemos hasta disolver. Calentamos los 20 g de leche restantes junto con el queso crema y cuando comience a hervir, incorporamos la mezcla anterior. Removemos al tiempo que toma temperatura y retiramos del fuego cuando alcance de nuevo el hervor.
Rellenamos el molde con la mezcla y dejamos atemperar antes de introducir en la nevera donde esperaremos a que solidifique durante, al menos, un par de horas antes de desmoldar y decorar con fruta, mermelada o lo que más nos guste o tengamos a mano. Servimos fría de la nevera.


