Manaos, único paso fronterizo entre Venezuela y Brasil, es el lugar donde la mayoría de venezolanos pernotaban.
Las labores de reubicación que realizan las autoridades, tiene como objetivo reducir la concentración de venezolanos en la frontera.
El programa de interiorización, un programa de reubicación similar a los que gestiona la ONU pero a escala nacional, es la medida implementada por Brasil. Las autoridades reparten a los venezolanos entre 250 municipios de prácticamente todos los estados.
El portugués con acento venezolano, es notable entre las personas que realizan ventas de agua en las avenidas, restaurantes o heladerías, pero sobre todo en los alrededores de la estación de autobús, lugar en el que un grupo de venezolanos se encontraban asando pescado, reseñó El País.
“Dios nos tiene algo preparado, pero antes tenemos que pasar esta prueba”, dijo la venezolana Andreina Márquez, quien ingresó a Brasil por el paso de Pacaraima.
¿Cómo funciona el programa?
Niusarete Lima, asesora del Ministerio de Ciudadanía y coordinadora de las entidades estatales y de la sociedad civil, explicó que la Acnur y la Organización Internacional de las migraciones forman parte de él.
«Una vez los migrantes reciben su documentación y con ello acceso a todos los servicios públicos, las autoridades seleccionan a los migrantes más vulnerables”, expresó.
Aseveró que una mujer sola con hijos o una persona mayor siempre tendrá preferencia sobre un varón joven. Posteriormente, se negocia con los servicios sociales municipales, estatales o empresas para encontrarles un destino.
Según la asesora, mas de 7.000 migrantes se encuentran acogidos en albergues de Boa Vista y Pacaraima. Dos de ellos, ocupados por los indígenas Warao.
“Necesitamos tener canales para repartirlos por si la situación se agrava”, agregó la asesora.