Su equipo, los Rojos de Cincinnati, no desperdiciaron la oportunidad para realizar en su honor una emotiva celebración en el clubhouse del Wrigley Field, estadio de los Cachorros de Chicago donde Suárez logró el número escribir su nombre en la historia de este deporte.
Compañeros, coaches y hasta empleados de la organización lo recibieron con una sorpresa en el camerino de los visitantes. En el centro de la sala, una mesa y una gran botella de champán protagonizaban el ambiente.
Sin poder contener su emoción, y dejando ver algunas lágrimas, Eugenio Suárez recibió aplausos y gritos de júbilo por parte de su equipo, quienes en medio de la euforia se atrevieron incluso a entonar las notas del himno de Venezuela.
Unas jornadas antes, el jonronero había empatado el récord que Andrés Galarraga impuso en 1996 para un venezolano en una zafra de Las Mayores. Es por eso que este festejo tuvo el toque especial para Suárez de haber superado a uno de los mejores jugadores criollos que ha pasado por el béisbol estadounidense.
“Es difícil explicar cuán importante es lo que acaba de pasar”, expresó el manager David Bell, que tomó la palabra en medio del recinto para felicitar a su pupilo. “Venezuela ha dado peloteros extraordinarios, todos aquí hemos jugado contra ellos, y (Andrés Galarraga) dio más cuadrangulares (en una campaña) que todos. Es algo increíble”, sentenció.