La familia de la víctima acudió a la sede de la Policía Nacional y a la morgue de Lima para identificar a Rubén Mauricio Matamoro Delgado, de 22 años, por los tatuajes que tenía en el cuerpo, según informó el portal del diario La República.
El joven se había tatuado una bandera de México, un mapa del estado mexicano de Matamoros, además de dos coronas de rey y reina.
El certificado de necropsia indicó que una de las posibles causas del fallecimiento era un traumatismo cervical, de acuerdo con la información difundida por el canal ATV+.
Los restos mutilados de dos hombres, dentro de maletas y bolsas, fueron descubiertos el lunes 9 de septiembre en un terminal terrestre abandonado del distrito de San Martín de Porres y en una calle del distrito del Rímac.
La otra víctima ha sido identificada como el peruano Jafet Torrico Jara, de 24 años, quien era amigo de Matamoro, según declaró el padre del venezolano en Lima.
La Policía encontró toallas y objetos de un alojamiento de San Martín de Porres en las bolsas que contenían los restos humanos, lo que la llevó a indagar en ese lugar sobre las circunstancias de la muerte.
Hasta el momento, la Policía peruana ha interrogado a seis personas por este crimen, entre ellas a dos mujeres venezolanas y a un hombre de la misma nacionalidad que trabajaba en el hostal donde se presume que asesinaron a los hombres.
A raíz de la crisis política y humanitaria en Venezuela, el número de migrantes nacionales a Perú se incrementó en los últimos tres años a más de 800.000, alentados inicialmente por un permiso temporal de permanencia aprobado por el gobierno, pero que ya caducó y ha sido reemplazado por un visado humanitario.
En los últimos meses, el ministerio del Interior peruano ha procedido a la expulsión de varios grupos de venezolanos por haber ingresado a ese país irregularmente, por cometer delitos o tener antecedentes criminales.