El período tendría un plazo máximo de un año, y habría sido ofrecida por Estados Unidos y la delegación de Guaidó en el mes de mayo por el régimen, cuando iniciaban los acercamientos entre ambos bandos políticos. Sin embargo, esta vía se habría cerrado poco antes del retiro de Maduro de la mesa en Barbados, según revelaron cuatro fuentes al The Washington Post.
“El Gobierno aceptó oficialmente ir a las elecciones, pero a cambio de levantar las sanciones y que Maduro se quedara. Estados Unidos no quiere eso. Seguiremos negociando y luego discutiremos si Maduro se queda o no”, dijo uno de los informantes sobre las negociaciones.
– Condiciones –
La delegación que representa a Maduro habría solicitado explícitamente que la Casa Blanca levantara todas las sanciones contra el Ejecutivo Nacional antes de aceptar oficialmente medirse en unos futuros comicios presidenciales.
Además condicionaron que Maduro permaneciera en el poder hasta que se celebraran dichas elecciones, las cuales debían ser en entre nueve y 12 meses. Sin embargo, Estados Unidos negó esta posibilidad y, en cambio, ofreció garantías de seguridad y exilio para el dirigente socialista, reseña El Nacional.
Ahora estamos negociando, con la mediación de Noruega, garantías, garantías respaldadas internacionalmente», indicó Guaidó en entrevista al referido medio estadounidense, quien destacó que el Gobierno impide que se llegue a un acuerdo.
Desde que comenzaron las conversaciones entre ambos bandos en Barbados, Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, ha manifestado su rechazo por la celebración de unas nuevas elecciones presidenciales y ha instado, contrariamente, a adelantar las parlamentarias para principios de 2020.
No obstante, observadores creen que su postura es mucho más frágil de lo que aparenta ser, pero las rencillas con los funcionarios que representan a Maduro indican que podría ser más difícil que este acepte llegar a un acuerdo en las negociaciones.
No sabes quién habla por el régimen. Padrino López dice una cosa, Diosdado Cabello dice otra y luego Maduro dice otra. Es obvio que no están unidos. ¿Eso hace que la transición sea más difícil o más fácil? Esa es la gran pregunta”, aseveró Guaidó.
Entretanto, algunos creen que salir de Maduro es lo de menos y que lo más complicado en las negociaciones es permear en las filas oficialistas: En los dirigentes que lo han acompañado en los últimos seis años de mandato.