El salario mínimo actualmente está tasado en 40.000 bolívares y es percibido por unos tres millones de trabajadores en la administración pública. A esto podrían sumarse los 25.000 bolívares que se entrega por concepto de bono de alimentación.
Según la agencia. los mismos 3,55 dólares pasan a percibir también los pensionados y jubilados, cuyo número supera los 4,5 millones de personas, según informó en abril pasado el gobierno de Nicolás Maduro.
No obstante, están informaciones se han publicado con casi una semana de atraso dado que desde este viernes 26 de julio, en sectores comerciales en ambos extremos de Caracas (Catia y Petare), mayormente informales, el cambio del dólar para la adquisición de productos comenzó a manejarse a una tasa de 12.000 bolívares por dólar.
Cauchos, repuestos en general así como distintos insumos y alimentos cambiaron de precio para el día viernes 26 desde horas de la mañana en zonas comerciales de Petare y Catia que, aunque realizan el cobro en bolívares en comercios de menudeo, tasan los precios según el cambio que ha ocurrido al momento de abastecerse de productos para la venta.
Según los indicadores que se presentaban para el día martes mostraban cifras superiores a las reseñadas por EFE:
Los ingresos, con este cambio han descendido hasta los 3,33 dólares como salario mínimo lo que resulta más que insuficiente para comprar, siquiera, los alimentos para un día de una familia de cuatro miembros, aunque el gobierno de Maduro ha dicho que complementa el salario de los trabajadores con un cuestionado plan de alimentos subsidiados, conocido como Clap, y que la oposición afirma se maneja de forma corrupta.
Todo ello aunque en la teoría en el mercado paralelo de cambios para este miércoles 31 de julio, un dólar debía ajustarse a los 11.264,48 de la tasa oficial.
Estos números confirman la cada vez mayor pérdida de poder del bolívar que, según establece la Constitución del país, es la única moneda de curso legal en Venezuela.
Efe ha podido constatar que en medio de la crisis los pequeños comerciantes, los prestadores de servicios y los ciudadanos han optado por efectuar sus cobros en dólares.