El aviso fue dirigido a madres e hijos venezolanos que llegan al país vecino huyendo de la crisis, según lo informaron los propios comerciantes.
”Después de las 9:00 p.m, las calles de Pacaraima se llenan de personas que no tienen casa, todos son venezolanos que no tienen donde quedarse y de día trabajan de cualquier cosa o piden limosna y en la noche se refugian en nuestras entradas”, declaró el encargado de un supermercado recién inaugurado donde todos los empleados son venezolanos.
En esta zona se ubican carpas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que en conjunto con autoridades del gobierno carioca, prestan atención humanitaria a los cientos de inmigrantes. Justo allí se les da posada y tramita la residencia temporal a quienes se quieren instalar.
Pese a que representantes de la ONU no dieron estadísticas de la cantidad de venezolanos refugiados en las carpas, cientos de personas se ven llegar hacia Brasil. Solo se les permite quedar en los dormitorios a mujeres y niños, los hombres deben dormir en la calle.
En vista de que los cupos están full, cada vez son más los venezolanos que pernoctan en la vía pública, esperanto partir hacia otra zona brasilera, otro país o conseguir empleo.