En la sala de la vivienda de los Soto Zambrano, ubicada en El Manzanillo, municipio San Francisco, su madre desconsolada llora aferrada a la fotografía de su hija, quien trabajaba en una pastelería y la ayudaba con su manutención, al igual que a sus abuelos y tías… En el lugar solo reina la consternación de este fatal desenlace, mientras todos permanecen incrédulos, aunque en el fondo temían un final trágico.
Hace un año decidieron emigrar a ese país suramericano, pero su vida como pareja en El Manzanillo, no fue nada envidiable. Los celos y la desconfianza de Ruiz obligaron a Anileth a colocarle en más de una oportunidad una orden de restricción, por parte de las autoridades competentes, ante los constantes maltratos a los cuales era sometida.
Pero el amor llevó a Anileth a perdonar a Rigoberto en más de una oportunidad, movido por su hijo de 11 años, y por los constantes arrepentimientos y promesas del agresor, a quien no le valieron los intentos de convivencia y cegado por los celos la asesinó con un objeto punzopenetrante, luego de someterla a una asfixia mecánica.
Hecho que quedó al descubierto por los vecinos del municipio de La Cisterna, al sur de la capital chilena, pasada las 3:00 de la tarde del domingo, cuando escucharon una discusión que fue subiendo de tono en el domicilio de la pareja, y vieron al hombre abandonar la casa, empujando la puerta.
“Escuche un golpe seco en la pared, y luego un silencio se apoderó del vecindario, salí y me acerqué hasta la puerta, y me encontré con Rigoberto… le pregunté por Anileth, me dijo que había salido, no le creí y decidí entrar, mi sorpresa fue encontrarla en la bañera muerta con ‘tirrap’ en el cuello y un golpe en la cara”, narró una vecina, desde Chile, quien alertó a la familia en Venezuela.