La mejor ocasión de Inglaterra llegó de un fallido intento de centro de Marcus Rashford a los 26 minutos que, pese a que no era su destinatario, acabó llegando a los pies de Jordan Henderson, que obligó a lucirse al portero esloveno del Atlético de Madrid, Jan Oblak, con un certero remate.
Poco más ofreció Inglaterra en la primera mitad, al igual que Eslovenia, que pareció no darse cuenta hasta ya bien entrado el segundo tiempo de que el empate no le valía para seguir en la carrera por el billete mundialista.
Con metros por delante para correr, los de Southgate lograron encadenar entre los minutos 63 y 68, hasta tres claras ocasiones de gol, pero ni Raheem Sterling, ni Rashford, que desaprovechó un veloz contragolpe con una fallida vaselina, ni Harry Kane fueron capaces de marcar.
Kane en su siguiente oportunidad, tras aprovechar un centro desde la banda derecha Kyle Walker en el tiempo de prolongación para firmar en el 94 el definitivo 1-0 que selló la clasificación de Inglaterra para el Mundial.