La organización confirmó recientemente su intención de incrementar el financiamiento destinado al desarrollo del balompié global hasta superar los 10.000 millones de dólares. Este movimiento se ejecutaría mediante FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial creada bajo control absoluto del organismo para centralizar sus eventos y operaciones comerciales.
No obstante, este proyecto, interpretado por diversos sectores como una estrategia para privatizar participaciones del Mundial —considerado la joya de la corona del ente—, ha sido duramente cuestionado por la UEFA. Desde el organismo europeo sostienen que se ha cruzado una línea roja inaceptable.
Un supuesto soborno
De acuerdo con la información difundida por The Times, Infantino ha presionado a las federaciones dándoles menos de dos meses para tomar una decisión. El presidente ha enfatizado que, de aceptar el plan, el monto total a recibir ascendería a 10.000 millones de dólares; en caso contrario, la cifra se reduciría a 2.700 millones, lo que representa un recorte cercano al 75 %. Fuentes cercanas a las conversaciones han calificado esta táctica como un intento de soborno.
Por su parte, la FA publicó un comunicado oficial manifestando su profunda preocupación ante la intención de la FIFA de vender participaciones del torneo mundialista a entidades privadas.
La asociación inglesa declaró: No contábamos con información previa sobre esta propuesta ni disponemos de detalles sustanciales, incluyendo las condiciones y la naturaleza de la proposición. Ante la falta de transparencia, nos preocupa la ausencia de gobernanza y principios claros. Una vez que la propuesta sea compartida con total apertura, tal como fue prometido, emitiremos nuestra postura definitiva.
Ante este escenario, las federaciones que integran la UEFA han convocado a una reunión de emergencia para definir las acciones a seguir, según reportó la cadena BBC.