El reporte técnico detalla que la superficie terrestre experimentó desplazamientos que alcanzaron los 60 centímetros en puntos específicos. Estas conclusiones se derivan de un estudio comparativo exhaustivo entre registros visuales obtenidos antes y después de los eventos sísmicos de magnitud 7.2 y 7.5.
Desplazamientos en el terreno de La Guaira y Caracas
Las capturas obtenidas por el informe de la NASA demuestran que la energía liberada bajo tierra provocó movimientos tanto en sentido horizontal como vertical. Según los mapas generados por el satélite NISAR, el suelo registró desplazamientos hacia el este y hacia arriba en ciertas zonas, mientras que en otros puntos la afectación se inclinó hacia el oeste.
Esta disparidad en el comportamiento de la corteza terrestre es un factor determinante para comprender el colapso de estructuras y los daños severos que sufrieron las edificaciones tanto en la capital como en las localidades costeras.

Fractura en la falla de San Sebastián
Los expertos encargados del monitoreo señalaron que la actividad principal tuvo lugar en el sistema de fallas que acumula tensión en el límite de las placas tectónicas. La ruptura de la corteza se extendió inicialmente hacia el mar en dirección este, para luego retornar hacia la costa, muy cerca del aeropuerto internacional que presta servicio a la capital.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos ha empleado esta información para optimizar sus modelos predictivos sobre el comportamiento de estas fisuras a gran profundidad.
Tecnología de respuesta rápida NISAR
El sistema NISAR, responsable de proporcionar estos datos, posee la capacidad de procesar y entregar mapas de afectación en un periodo de 12 a 24 horas. Esta celeridad tiene como objetivo brindar asistencia inmediata a los organismos de gestión de riesgos durante las labores de auxilio tras desastres naturales.
El análisis contrastó la configuración del suelo entre los días previos al evento y las jornadas posteriores para garantizar la precisión de los hallazgos. Esta es la primera vez que se utiliza esta tecnología espacial de respuesta rápida para evaluar de manera inmediata las alteraciones geográficas derivadas de un sismo de gran magnitud.