Como parte de las acciones prioritarias, las autoridades han iniciado el Registro Único de Viviendas en los 94 campamentos temporales habilitados a nivel nacional, los cuales cuentan con una capacidad para albergar a más de 24.000 ciudadanos.
Nuevos terrenos para soluciones habitacionales
Según lo expuesto por Rodríguez, se han identificado 40 terrenos que abarcan un total de 584.000 metros cuadrados en zonas como Catia la Mar, el casco histórico de La Guaira, Naiguatá, Osma y Chuspa. Estos espacios estratégicos están destinados a la construcción de desarrollos habitacionales que integrarán servicios educativos, deportivos y comerciales. Actualmente, se ejecutan los estudios de suelo pertinentes, descartando la edificación de estructuras de gran envergadura debido a las particularidades geológicas de la zona. En estos predios se proyecta la construcción de viviendas unifamiliares de transición, equipadas con las condiciones básicas mientras se concretan las obras definitivas.
Estrategias financieras y reformas legales
A partir de la próxima semana, la banca pública y privada habilitará una cartera de crédito con subsidios que alcanzarán hasta el 80% para la adquisición de inmuebles. Este programa se verá reforzado por la compra en el mercado secundario y el progreso de las edificaciones estatales. Paralelamente, el Poder Legislativo trabajará en la reforma de la Ley de Arrendamientos, con el objetivo de liberar cerca de 200.000 viviendas que permanecen desocupadas debido a la desconfianza de los propietarios, buscando así ofrecer una alternativa habitacional expedita para quienes han perdido sus hogares.
Plan de reubicación y recuperación
La hoja de ruta para la atención de los damnificados se estructura en tres ejes fundamentales: el resguardo en campamentos temporales, la aceleración de las obras de la Gran Misión Vivienda Venezuela para su pronta adjudicación, y la activación del Fondo Venezuela Renace para financiar la reparación de edificios dañados en parroquias caraqueñas como Chacao, San Bernardino, Antímano y Mamera.
Gestión de escombros y protección ambiental
Rodríguez desestimó los rumores sobre el vertido de escombros en el mar, aclarando que los desechos de las estructuras colapsadas no han afectado el ecosistema marino. El Estado se encuentra evaluando tecnologías para el procesamiento y reutilización de los materiales de construcción, cumpliendo con la normativa ambiental vigente que protege la biodiversidad marina y prohíbe prácticas destructivas.