Rohnny Miranda Quevedo, de 13 años, tomó las llaves del Toyota Corolla de su madre sin permiso y, junto a sus vecinos, entre ellos Anderson León, oriundo de Puerto Ordaz, emprendieron un recorrido que culminó en una persecución policial. Según reportes de las autoridades de West Jordan, un oficial intentó detener el vehículo al notar una conducción errática durante la madrugada. Poco después, cerca de las 3:00 a.m., el automóvil colisionó, provocando la muerte del pequeño Anderson León y dejando a Rohnny y a su tercer acompañante en estado crítico.
Yuleidy Quevedo y Ronaldy Miranda, padres de Rohnny, han compartido su profundo dolor y han hecho un llamado a la reflexión. «Jamás imaginé que tomaría el carro. Me siento destrozada, pero mi hijo sigue luchando por su vida. Estamos a la espera de un milagro», expresó la madre, quien además instó a otros padres a fortalecer la comunicación y la supervisión con sus hijos adolescentes para evitar que situaciones similares se repitan.
El caso ha conmocionado a los connacionales en Estados Unidos, quienes se mantienen unidos en oración por la recuperación de los sobrevivientes. Las autoridades locales continúan investigando los detalles del incidente, mientras la familia afectada busca generar conciencia sobre los riesgos que enfrentan los jóvenes al tomar decisiones impulsivas sin medir las consecuencias fatales que pueden acarrear.