Tras sostener una reunión con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el alto funcionario detalló que el objetivo principal de estas medidas es limitar el dominio financiero ejercido por la cúpula militar dentro de la isla.
De acuerdo con reportes de la agencia EFE, Rubio enfatizó que estas acciones punitivas no están diseñadas para afectar a la ciudadanía cubana, sino que se enfocan directamente en el conglomerado empresarial conocido como Gaesa.
El foco sobre Gaesa
El secretario de Estado calificó a Gaesa como un holding bajo el mando directo de generales cubanos, el cual genera ingresos millonarios. Rubio argumentó que esta entidad opera bajo una lógica de empresa privada, manejando recursos que superan incluso al presupuesto oficial del Estado cubano.
Asimismo, el funcionario denunció que las ganancias recaudadas por este grupo empresarial son destinadas exclusivamente al beneficio de sus integrantes, manteniéndose fuera del alcance de la población general.
Consecuencias en servicios e infraestructura
La administración estadounidense ha cuestionado duramente que ninguno de los beneficios generados por este holding se reinvierta en obras de infraestructura o en la adquisición de alimentos. Rubio destacó que no se destina capital alguno para la construcción de puentes o carreteras, ni existen pruebas de que estos fondos se utilicen para garantizar el acceso a productos básicos, como el arroz, para los habitantes de la isla.
Propósito de las medidas
Washington ha justificado esta decisión bajo la premisa de que el régimen cubano desvía fondos de manera ilícita hacia los bolsillos de unos pocos. El secretario de Estado reiteró que la intención es sancionar a las empresas que, a su juicio, despojan al pueblo en favor de una élite reducida, reafirmando así la postura de presión económica de Estados Unidos contra las estructuras que sostienen el sistema político actual en Cuba.