El episodio más violento se registró la noche del jueves 23 en El Talento, un asentamiento ubicado en la periferia de la capital de Norte de Santander. En este lugar, sujetos armados con fusiles irrumpieron en una vivienda y dispararon indiscriminadamente contra los presentes.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y La Paz (Indepaz) confirmó que el ataque dejó tres fallecidos: Jesús David Ortega, de 22 años; Jhon Frailer Ortiz, de 23, y Maicol Estiben Santiago, de 16. Otras tres personas resultaron gravemente heridas en el mismo suceso.
De acuerdo con los reportes policiales, las víctimas habían llegado a Cúcuta recientemente, desplazadas desde el municipio de Tibú, en la convulsa región del Catatumbo, donde los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc son constantes.
Ante la gravedad de la situación, el coronel Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, anunció una recompensa de hasta 30 millones de pesos, equivalentes a unos 8.400 dólares, por información veraz que permita la captura de los autores materiales de estos crímenes.
En otro hecho lamentable ocurrido en la ciudad, una niña de 9 años fue asesinada a tiros mientras se encontraba sola en su residencia, situada en el sector La Tomatera. Asimismo, el miércoles 22, las autoridades hallaron los cuerpos de otras tres personas en la zona rural de Las Vegas del Potro, junto a una camioneta y varias motocicletas abandonadas.
La octava víctima de esta ola de violencia fue un hombre que, mientras abastecía combustible en una estación de servicio en Urimaco junto a su pareja, fue atacado por desconocidos que se desplazaban en dos motocicletas.
Cúcuta, debido a su ubicación estratégica y su cercanía con el Catatumbo, ha sido durante décadas un escenario crítico donde operan diversos grupos irregulares y organizaciones dedicadas al narcotráfico y al contrabando, factores que mantienen en vilo a los habitantes de esta región fronteriza.