Esta situación crítica generó una alerta inmediata entre los residentes, motivando una intervención urgente para mitigar riesgos y salvaguardar el patrimonio de las familias que habitan en la zona.
Las maniobras actuales se enfocan en el fortalecimiento del terreno mediante el uso de concreto armado y la edificación de bases estructurales diseñadas para consolidar el área afectada. Estas medidas tienen como objetivo principal detener el desgaste del suelo y evitar futuros movimientos de tierra que puedan comprometer la infraestructura habitacional.
De manera complementaria, se está ejecutando un sistema de canalización para las aguas de la quebrada La Vaquera. Este embaulamiento permitirá gestionar el caudal hídrico, especialmente durante los periodos de precipitaciones, disminuyendo así la probabilidad de nuevos socavamientos en el sector.
Asimismo, los trabajos contemplan la rehabilitación de la conectividad en el sector Castillo 2021, donde la vialidad había sufrido daños significativos. La recuperación del tránsito vehicular y peatonal es fundamental para optimizar la movilidad local y asegurar el acceso a servicios básicos para todos los habitantes.
Este proyecto cuenta con el apoyo del Ejecutivo nacional y la colaboración activa de los consejos comunales, lo que ha permitido agilizar el desarrollo de esta primera fase. Se proyecta que estas labores iniciales concluyan en un lapso de 15 días, para posteriormente dar inicio a una segunda etapa orientada a la recuperación integral de la comunidad.