Originalmente, en el dossier de su candidatura, la organización conjunta de Estados Unidos, Canadá y México había proyectado que las entradas para el partido final tendrían un costo tope de US$1.550. Sin embargo, la realidad ha sido muy diferente. Ya en diciembre, cuando se inició la venta para los clubes de fans oficiales, el boleto más caro se ofrecía a US$8.680, un precio que se incrementó aún más al comenzar la última etapa de venta el pasado miércoles.
En comparación, las entradas más costosas para la final del Mundial de Qatar 2022 tuvieron un valor de US$1.604. La dificultad para determinar el costo real de los boletos para el torneo de 2026 radica en que la FIFA no ha divulgado públicamente sus estructuras de precios. Además, la entidad implementa una estrategia de precios dinámicos, ajustando las tarifas en cada fase de venta según la demanda previa, lo que ha sido calificado por algunos como una «traición monumental».
A pesar de que en diciembre la FIFA anunció un lote limitado de entradas a solo US$60, la venta abierta al público de esta semana reveló la verdadera magnitud de los costos.
Análisis de los precios de la final
Evaluar la política de precios de la FIFA es complejo sin información detallada sobre las tarifas y la cantidad de asientos por categoría. Sin embargo, una revisión del portal de ventas oficial permite observar la disponibilidad y los costos. Se constató que los precios para la final experimentaron un alza de hasta el 38% en la venta abierta en comparación con los de diciembre.
Además del boleto de categoría uno a US$10.990, se registraron los siguientes incrementos:
- La categoría dos aumentó un 32,78%, de US$5.575 a US$7.380.
- La categoría tres subió un 38,23%, de US$4.185 a US$5.785.
La FIFA no informó con antelación sobre los partidos o precios que estarían disponibles en el período de «ventas de última hora», sorprendiendo a los aficionados que lograron acceder al sistema, quienes descubrieron que los costos habían aumentado para los partidos de mayor demanda.
Una experiencia de compra frustrante
El proceso de compra estuvo plagado de dificultades. Aficionados que se unieron a la cola virtual experimentaron largas esperas y fallos técnicos. Muchos fueron dirigidos por error a una cola incorrecta, reservada para seguidores de equipos de las repescas, lo que les obligó a reiniciar el proceso y perder la oportunidad de adquirir boletos para los partidos más atractivos.
La FIFA no ofreció explicaciones sobre el error, aunque afirmó que los problemas se solucionaron horas después. Para muchos, el acceso al portal de venta tardó más de seis horas.
Una vez dentro, la disponibilidad era limitada. De los 72 partidos de la fase de grupos, solo 35 tenían entradas disponibles, y no había para encuentros de selecciones como Inglaterra o Escocia, ni para las rondas eliminatorias. El partido inaugural del torneo, entre México y Sudáfrica, se ofrecía a US$2.985, con muy pocas localidades restantes.
También se ofertaron paquetes corporativos, como una suite de lujo para el partido Inglaterra-Panamá por US$124.800, que incluía 24 entradas, comida y bebida, a un costo de US$5.200 por persona.
La FIFA ha señalado que la disponibilidad de boletos puede cambiar y que podrían liberarse más entradas hasta el inicio de cada partido. Adicionalmente, ha generado controversia por no ofrecer entradas gratuitas para los acompañantes de aficionados en silla de ruedas, quienes deben comprar su boleto a precio completo.
Finalmente, la plataforma de reventa oficial de la FIFA, que reabrirá próximamente, podría presentar precios aún más elevados, ya que aplica una comisión del 15% tanto al comprador como al vendedor.