El ciclo de discusiones se desarrollará en seis sesiones hasta el 1 de abril, debido al número sin precedentes de 35 candidatos, quienes serán distribuidos en distintos grupos.
El vencedor de las elecciones asumirá el cargo el próximo 28 de julio, en sustitución del actual presidente interino, el izquierdista José María Balcázar, quien llegó al poder en febrero en medio de una severa crisis política que ha provocado que la nación suramericana tenga al menos siete presidentes en la última década.
Durante la noche del lunes, 11 de los aspirantes debatieron sobre sus planes para hacer frente a la corrupción y al aumento del crimen organizado, que constituyen la principal inquietud de la ciudadanía peruana.
Según cifras policiales, entre 2018 y 2025, los homicidios aumentaron de 1.000 a 2.600, mientras que las denuncias por extorsión se incrementaron más de ocho veces.
«Vamos a expulsar a extranjeros ilegales (…), tienen plazo corto para volver a su Venezuela querida», declaró el candidato de extrema derecha. «En este país a los delincuentes no los queremos más», enfatizó.
De acuerdo con la ONU, en Perú residen más de 1,6 millones de venezolanos. El porcentaje de indocumentados de esta nacionalidad disminuyó del 36% al 14% entre 2022 y 2024, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática.
López Aliaga, un empresario que ha amasado su fortuna en los sectores hotelero y ferroviario, cuenta con un 11,7% de intención de voto, cifra muy cercana al 11,9% de la favorita Keiko Fujimori, según una encuesta reciente de la firma Datum.
Fujimori tiene programada su participación en el debate del miércoles.
Adicionalmente, para combatir la corrupción, López Aliaga sugirió una reducción significativa del Poder Ejecutivo, afirmando que «tiene que reducirse» de 18 «a seis ministerios».
Una propuesta recurrente entre los candidatos que intervinieron en el primer debate fue la promesa de establecer la cadena perpetua para los funcionarios públicos corruptos.
Por su parte, el candidato de izquierda Alfonso López Chau, quien ocupa el tercer lugar en las encuestas, se comprometió a realizar una «purga en la policía» ante las continuas acusaciones de vínculos con el crimen organizado.