El sujeto fue identificado como Aníbal Alexander Canelón Aguirre. Su nombre figura junto al de Trung Duc Lu, de Vietnam, y el norteamericano Samuel Ramírez. Este último ya fue detenido en una operación coordinada con fuerzas de seguridad mexicanas, poco tiempo después de ser añadido a la lista, según informó Heath Janke, subdirector adjunto de la División Criminal del FBI.
Las investigaciones señalan que Canelón Aguirre presuntamente encabeza una red transnacional responsable del desvío de millones de dólares desde entidades financieras estadounidenses. Estos fondos habrían sido destinados a sostener las operaciones del grupo criminal Tren de Aragua, calificado por el gobierno de EE. UU. como una organización terrorista extranjera, pese a que las autoridades venezolanas la declararon desmantelada.
Un hito en la lucha contra el cibercrimen
Janke destacó la relevancia de este suceso, al ser la primera ocasión en que un criminal digital es incluido en el afamado listado. “Su incorporación demuestra el firme compromiso del FBI para combatir los delitos financieros perpetrados a través de medios digitales al más alto nivel. Envía un claro mensaje de que, sin importar la metodología utilizada, los criminales de alta peligrosidad serán enfrentados con toda la fuerza de este programa”, afirmó el funcionario.
En el mismo listado, las autoridades norteamericanas también persiguen a Lu, supuesto integrante de la banda “Born to Kill”, por su presunta participación en el secuestro, tortura y homicidio de dos hermanos de origen vietnamita en Filadelfia durante agosto de 2014.
Este fugitivo residió en el distrito de Queens, Nueva York, y enfrenta acusaciones desde 2019 ante un tribunal federal de Pensilvania por múltiples cargos, que incluyen conspiración para secuestrar, viajes interestatales con fines delictivos, extorsión y tráfico de marihuana.
Recompensa por datos sobre el venezolano
Respecto a Samuel Ramírez, Janke confirmó que ya se encuentra bajo arresto y aguarda para ser procesado por cargos de homicidio, relacionados con el asesinato de dos mujeres en un tiroteo ocurrido en un local del estado de Washington.
Una vez que su nombre se hizo público en la lista, los agentes lograron ubicarlo en Sinaloa, México, donde fue capturado y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
El FBI ha establecido una recompensa que podría alcanzar el millón de dólares a cambio de información que facilite la detención de los fugitivos.