Especialistas de la Universidad de Harvard indican que “el potasio es fundamental para la operación normal de cada célula. Controla el ritmo del corazón, asegura la función adecuada de músculos y nervios, y es crucial para la creación de proteínas y el procesamiento de los carbohidratos”.
Pese a su gran necesidad, es crucial no consumir suplementos de potasio sin la debida supervisión médica. Hacerlo podría ocasionar un incremento peligroso de este mineral en el torrente sanguíneo. Por ello, si sospecha que sus niveles son bajos, es imperativo buscar la opinión de un profesional de la salud.
¿Cómo identificar una posible falta de este mineral?
Si bien algunas personas con bajos niveles de potasio pueden ser asintomáticas, otras experimentan una serie de señales. Entre los síntomas más comunes se encuentran la debilidad muscular, el agotamiento, los calambres en las piernas y el estreñimiento. También pueden presentarse manifestaciones como ansiedad, nerviosismo, irritabilidad, confusión, antojos de azúcar, intolerancia al sodio, piel reseca, reflejos lentos y retención de líquidos. En los casos más graves, la deficiencia puede desencadenar arritmias cardíacas de alto riesgo.
Esta condición puede originarse por diversas razones, como la deshidratación severa por vómitos o diarrea, el uso de ciertos fármacos como los diuréticos, trastornos endocrinos o metabólicos, niveles insuficientes de magnesio o el abuso de laxantes.