De acuerdo con los relatos de los allegados, difundidos mediante un video en la plataforma X, durante las primeras horas del día se observó la salida de un vehículo de transporte oscuro desde la sede policial. Los reclusos habrían sido llevados inicialmente a un centro de transición en la capital y, posteriormente, remitidos a los internados judiciales de Yare, ubicados en el estado Miranda.
Los parientes de los detenidos hicieron un llamado a la solidaridad nacional para continuar presionando por la libertad de quienes consideran inocentes. “Necesitamos unir esfuerzos para lograr que nuestros seres queridos regresen a casa”, expresaron con preocupación ante el cambio de sede de reclusión.
La información suministrada por Clippve detalla que 11 hombres fueron ingresados al penal de Yare, mientras que una mujer fue trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (Inof), también en territorio mirandino. Existe un temor latente entre las familias de que los cuerpos de seguridad reciban instrucciones para desalojar el espacio de protesta pacífica, bajo el pretexto de que los detenidos ya no se encuentran en dicha jurisdicción.
Este evento ocurre días después de que al menos 25 personas recibieran medidas de libertad en el mismo recinto. No obstante, un grupo permanecía bajo custodia tras ser vinculados por las autoridades con supuestos planes de desestabilización en la capital venezolana. El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, había señalado previamente que estas detenciones formaban parte de una red vinculada a intereses extranjeros.
Finalmente, cifras de la organización Foro Penal indican que hasta inicios de marzo se contabilizaban más de 500 presos políticos en la nación, aunque la postura oficial del Estado sostiene que los arrestos responden estrictamente a la comisión de delitos comunes.