Inicialmente, el suceso desató una ola de rumores que apuntaban a un presunto desafío viral de la plataforma TikTok. No obstante, esta hipótesis fue completamente desmentida por los detectives a cargo del caso.
Confesión reveló la verdad
A pesar de las especulaciones de vecinos y en redes sociales sobre un posible «reto» peligroso, las indagaciones determinaron que el responsable de la muerte fue su propio hermano mayor, un adolescente de 15 años. Según reseñó El Regional del Zulia, el joven admitió su culpabilidad después de mantener silencio durante aproximadamente nueve horas.
Las autoridades informaron que los hermanos se encontraban solos en su casa y comenzaron a realizarse «bromas pesadas» sin una aparente intención de hacerse daño. La situación dio un giro fatal cuando el mayor de ellos le ató un mecate en el cuello al más pequeño.
Una fuente policial detalló que “el hermano mayor lo apretó tan fuerte que no pudo desamarrarlo. El pequeño, intentando respirar, se rasguñó el cuello sin lograr escapar del nudo, hasta que perdió el conocimiento y dejó de recibir oxígeno”.
Intento de encubrimiento
El examen forense confirmó que la causa de la muerte fue asfixia mecánica por estrangulamiento, evidenciado por un surco equimótico en el cuello de la víctima. Al percatarse de la gravedad de sus actos, el adolescente trató de montar una escena para simular un suicidio. Limpió el lugar, ubicó el cuerpo de su hermano en la cama y se fue a un sofá en la sala.
La madre de ambos descubrió la tragedia horas después, al regresar de su trabajo. Al preguntar por su hijo menor y dirigirse a la habitación, lo encontró ya sin signos vitales. El comunicador Alfredo Gutiérrez informó que el joven finalmente confesó el crimen ante los funcionarios del Cicpc.
El caso fue remitido a los tribunales penales de San Carlos de Zulia, y el adolescente fue puesto a la orden de las autoridades correspondientes.